Caracas Dos Máscaras: La peor cantante del mundo: Glorious

17 sept. 2012

La peor cantante del mundo: Glorious


“Sé que hay gente que dice que no canto, pero cualquiera que sea el caso, ¡jamás podrán decir que no canté!”


Por Daniela Mejía
@DaniMejiaB
Fotos archivo

Florence Foster Jenkins (1868-1944), la particular y millonaria soprano estadounidense, fue la “esperanza de todo patitofeo”, pues a pesar de su ignorancia lírica, no desistió en su arte hasta llenar el Carnaguie Hall, una de las más grandes y prestigiosas salas de concierto de Manhattan, Nueva York.

Glorious, una obra ambientada en los años 40, relata la historia de quien puede ser considerada “la peor cantante del mundo”. Foster, traicionada por su propio deseo de ser cantante, brindaba las noches más jocosas y ofensivas a la música.

Aunque la caprichosa dama es el patito feo de la música y la oveja negra de su sociedad, su realidad gira en la lucha por un sueño. A pesar de su insufrible voz  y de su ilusión, la verdadera Florence se convirtió en un ejemplo de mujer, pues no sucumbió a los dictámenes de la sociedad y al camino que le querían obligar a seguir, sino que fue en busca de aquello que más quería en la vida. Una meta consolidada un mes antes de morir durante su recital en el Carnaguie Hall.

La pieza dirigida por Daniel Uribe llega este mes al Centro Cultural Corp Banca en su versión venezolana. El papel protagónico queda de parte de la actriz caraqueña Elba Escobar, quien confiesa que interpretar a Florence fue un reto pues le tocó tomar clases de música y ampliar su cultura operística. “Para cantar esas arias mal, debí aprendérmelas bien ¡Qué susto!”, indicó la actriz. No obstante, el público lo que más disfruta es de las arcadas, gritos, alaridos y privaciones que Escobar muestra al representar a la dulce y engañada Florence.

Por su parte, la interpretación más destacada la logra German Anzola, quien lleva el hilo conductor de la pieza y muestra el asombro con que Cosme, el fiel pianista de los últimos años de la soprano estadounidense, sobrellevaba a la cantante y a su increíble falta de talento.

Mientras ocurre la historia, Liliana Meléndez en su papel de Dorothy y Anzola como Cosme, se deleitan con unos tragos de Cherry, el licor que se obsequiaba en los recitales de Florence; y Alberta Centeno hace la vez de una insolente doméstica y profesora de música.

La producción es conducida por Anayansi Carrasquel y Marcos Purroy, quienes desde el ingreso de la sala trasladan al público al color rosa de Manhattan, durante la época de caos de los años 40. Las funciones se llevan a cabo en el Trasnocho Cultural, los viernes y sábados a las 8:00pm, y domingos a las 6:00pm, por un costo de 160Bs.

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