Caracas Dos Máscaras: Una mirada a Chejov

12 mar. 2012

Una mirada a Chejov


Situaciones cotidianas

El Grupo de Teatro Bagazos llevó a las tablas dos excelentes piezas de uno de los grandes exponentes del realismo ruso, Anton Chèjov: Petición de mano y Aniversario.
 
Por Ma. Gabriela Blanco-Uribe F.
@gabybuf
Imágenes de Caracas Dos Máscaras

 

En las representaciones, llevadas a cabo por el grupo de actores del Taller de Actuación Montaje de Bagazos, se identifica, fácilmente, la complejidad dentro de la simpleza de la vida que plantea Chéjov en sus escritos. Esto se ve representado en las situaciones más cotidianas que suelen ser percibidas como algo sencillo y banal por los espectadores, y como  lo más complicado del mundo para quien las vive de primera mano. Sus narraciones, más que tener un clímax y una resolución, se basan en exponer ideas y sentimientos crudos, dejando la reflexión abierta para el público. 

En la primera pieza se trata el tema del matrimonio y de todo el protocolo que exigía en aquel tiempo. Se muestra de forma jocosa lo que significaba para el pretendiente la pedida de mano. De igual forma, la obra expresa la desesperación de las mujeres por contraer nupcias y dejar de ser un peso para sus padres, llevándolas hasta el punto de casarse con el único postor que se presente. Quizás, dentro de nuestra sociedad moderna no es fácil de comprender estos conceptos pues, en su gran mayoría, se ha flexibilizado este ritual.

Toda esta situación termina por explicarnos que las apariencias y necesidades sociales muchas veces nos llevan al engaño y al conformismo. Algo que puede apreciarse, incluso, en los tiempos “modernos” en los que vivimos. 

Aniversario trata también de cuestiones sociales, solo que enfocados en las diferencias de perspectivas y prioridades de los hombres y mujeres.

Con personajes un poco exagerados logra darle ligereza a la puesta en escena, que comienza algo tranquila, en una sala en donde dos hombres se preocupan por un evento del banco y por el discurso que deben terminar cuanto antes. Al momento, llega la esposa de uno y, con sus exuberancias y chismes sin control, se interpone en el trabajo que los tiene tan nerviosos.

Aún cuando la transición de una pieza a otra no es muy clara y confunde un poco al público, es válido acotar que por tratarse de piezas de un solo acto se puede hacer más complicada la ejecución y alcance a la audiencia, considerando que la mayoría no conoce el trabajo de Chèjov. Sin embargo, es un autor que siempre valdrá la pena conocer y, aventurarse en sus textos siempre será digno de un aplauso. 



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